La boda de don Jashicho
El señor Asensio Flores (Don Jashicho), natural de pira, viudo, agricultor y licenciado del ejército, formo un nuevo compromiso con doña Victoria Dextre de la que se separó años más tarde, para convivir o Doña Julia Yánac. El 8 de octubre de 1949 visitó a Pira el señor Obispo de la Diócesis de Huaraz, que encargó al gobernador notificar a todas las parejas convivientes a contraer matrimonio religioso. Temprano por la mañana muchas parejas, entre ellas Asencio Flores y Julia Yanac llegaron al templo de San Andrés para cumplir con la notificación del Obispo por supuesto con el mandamiento de la Santa Iglesia. Al ver que el Obispo todavía no llegaba doña Julia se fue al pueblo a preparar su almuerzo, dejando encargado a su marido que le llamara en cuanto llegue el Padre Obispo, después de lo acordado don Asencio se fue a la Plaza de Armas que era donde se ubicaba la tienda de don Anacleto Sáenz (añaco), peluquero de oficio, allí los dos amigos bebían algunas copitas de alcohol, se reían y comentaban sobre los matrimonios a celebrarse más tarde, de pronto vieron pasar a doña Victoria Dextre (ex esposa de don Asencio) con un balde lleno de agua, don añaco la llamó muy respetuosamente, le invitó una copita de alcohol y a ponerse cómoda, ¡salud!, ¡salud!, tomaron varias veces, mientras don Jashicho estaba sentado en silencio y muy disimulado, Se conocen preguntó don Añaco, en son de broma, sí dijeron los dos al mismo tiempo, entonces tómense un traguito entre los dos dijo, y se sirvieron ¡salud!, ¡salud! Cruzaron copas entre los dos recordando sus tiempos de buenos esposos y mencionando que sólo un error los había llevado a separarse, don Añaco que escuchaba muy atento la conversación, de pronto les propuso unirse nuevamente en matrimonio, doña Victa contestó .Si él quiere y Jashicho que estaba algo descontento con Julia (su actual pareja) aceptó, aprovechando la oportunidad acordaron casarse con don Añaco de padrino. Minutos más tarde repicó las campanas y los tres se dirigieron a la iglesia. Julia Yánac al ver que su marido no volvía con el encargo, salió de su casa pensando que el padre Obispo todavía no llegaba, cuando preguntó si había llegado el Obispo y si la gente había visto a su marido, las mujeres escondidas se reían diciendo" el padre Obispo ya llegó, la misa ya terminó y tu Jashi ya se casó con otra mujer, tu dónde andas, si quieres mira para ver", Jashicho salía del templo con su antigua mujer.